La agricultura ecológica y sus productos ecológicos se están haciendo con un puesto de honor en las cartas de determinados restaurantes que ofrecen estos alimentos como verdaderas delicatessens.
Ya conocemos las bondades de estos productos, pero parece que faltaba una apuesta empresarial seria que le diese posicionamiento en el mercado.
Las empresas alimentarias que invierten en productos ecológicos no sólo cuentan con un género de calidad e innovador sino que además, están favoreciendo el trabajo de responsabilidad social corporativa, porque el cliente además de ver un producto que consumir, alimenta una imagen positiva para la empresa.
Es éste un atractivo para el posicionamiento de marca y la fidelización de clientes: La imagen tan beneficiosa que se ofrece de cara al público.
Una empresa asturiana llamada Capilé, dedicada al catering, ha diseñado un menú elaborado sólo con productos ecológicos. El plan empresarial surgió tras la aceptación de un producto controvertido como es la hamburguesa, realizada con materias ecológicas tales como la carne, la lechuga o el tomate.
El éxito de este primer producto dio pie para la creación de todo un menú, con platos variados como tortillas, bollos, empanadas, postres e incluso bebidas como una sidra dulce.
La calidad es excelente, además de los consabidos beneficios saludables que un producto ecológico aporta, es decir, calidad, sabor y salud, a partir de ahora pueden ir de la mano.
El precio es un tema que preocupa al consumidor, sobre todo en los tiempos de crisis que vivimos, pero este menú no es para nada caro. Tal y como afirma la responsable comercial de Capilé, Olga García, quien lo prueba repite porque además la diferencia de precio es irrisoria, un máximo de 3 euros.
Los productos ecológicos están resistiendo bastante bien las envestidas de la crisis porque no se ven supeditados a subidas de terceros, como en el caso del pienso, así que el precio está más estabilizado.
Desde hace tiempo, la cocina ecológica se ha vendido como manjares al alcance de pocos, pero cada vez más, empresas como Caprilé consiguen que su comercialización sea favorable y asequible a todo tipo de bolsillos.
Antonio González
Redacción de Lastinfoo